La convocatoria del 20 de Julio constituye un escenario de participación ciudadana para expresar el respaldo a las transformaciones sociales que amplios sectores de la población consideran necesarias, así como para reafirmar el compromiso con la defensa de la educación pública, el trabajo digno, la salud, la soberanía nacional, la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución Política de 1991.